Niño trabajando en el centro - Foto: Salta4400

LOS ROSTROS DE LA POBREZA: preocupa la cantidad de chicos que deambulan por las calles del centro

Niño trabajando en el centro - Foto: Salta4400

Durante los últimos años, el incremento en la cantidad de niños y niñas en situación de calle, “trabajando” o pidiendo limosnas en el centro de la ciudad, ha encendido la alarma sobre la realidad a la que está sometida una gran parte de la infancia salteña.
<a href="https://salta4400.com/sociedad/2020/02/13/preocupa-la-cantidad-de-ninos-que-deambulan-por-las-calles/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2020-02-13T19:57:12-03:00">febrero 13, 2020</time><time class="updated" datetime="2020-02-13T20:03:59-03:00">febrero 13, 2020</time></a>

SALTA (Semanario El Intransigente) – Según las últimas estadísticas oficiales, en Argentina hay más de 715.000 niños trabajando. Y en ese marco la región del país más castigada es el Noroeste Argentino, donde el trabajo infantil alcanza al 13,4% de los menores.

Los datos se desprenden de la Encuesta de Actividades de Niñas, Niños y Adolescentes (EANNA) 2017, elaborada por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social junto con la OIT, Unicef y otros organismos.

Los números no mejoraron

La realidad en los últimos años no hizo más que empeorar, aunque la ausencia de informes locales impide tener un diagnóstico exacto. En su último informe de 2019, el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina señala que la pobreza está “infantilizada”, y, en números, eso indica que alrededor de la mitad de los niños del país no cuentan con todas las necesidades básicas insatisfechas: el 42,2% de las niñas, niños y adolescentes del NOA está bajo el umbral de la pobreza multidimensional y, entre ellos, el 17,6% quedó en la “pobreza extrema”, con dos o más dimensiones de necesidades insatisfechas.

Niños en el centro salteño – Foto: Salta 4400

De acuerdo con el documento estadístico elaborado por la UCA denominado “Infancia: progresos y retrocesos en clave de desigualdad”, se advierte que entre 2017 y 2018 aumentó considerablemente la cantidad de niños trabajando: pasó de un 12% al 15,5%. (VER CUADRO)

Una Salta de contrastes

Más allá de los números, basta con caminar por las calles de la capital salteña para descubrir el incremento de la cantidad de niños “trabajando”, deambulando de confitería en confitería, de mesa en mesa, vendiendo estampitas, agujas de coser, rosarios, medias o simplemente “pidiendo una ayuda”.

La cruda realidad de esos chicos expone el contraste entre una Salta imponente y bella para el turismo y otra Salta pobre, marginal y sin oportunidades a la que está sometida gran parte de la franja infante.

La psicóloga y titular de la Fundación PAPIS, Lucrecia Miller, sostiene que la situación de la infancia en Salta “en lugar de mejorar, se encuentra atravesando un deterioro permanente”.

No es cultura, es vulnerabilidad

Según la declaración de los Derechos del Niño a la que nuestro país adhirió con rango constitucional en 1994, “la propensión de las infancias al trabajo doméstico intensivo y al trabajo no doméstico son tenidos en cuenta como indicadores de vulnerabilidad social, en tanto la niñez y adolescencia que realiza estas tareas suele estar expuesta a la explotación, enfermedades, rezago educativo, entre otros déficits de desarrollo humano y social”.

Niños acompañando a su madre a vender – Foto: Salta 4400

Por eso es importante desterrar la idea naturalizada sobre “la cultura del trabajo”, como si el ejercicio laboral infante fuera un método para adquirir valores como la disciplina o la responsabilidad.

En este sentido, es oportuno destacar el artículo “Trabajo Infantil: Una realidad avasallante”, escrito por Silvina Abud, docente de la Universidad Católica de Salta.

Tras desarrollar una radiografía sobre la problemática local y la ausencia de políticas públicas, concluye que “el predominio de lo cultural por sobre el ‘deber ser’, hace que sea más complicado eliminar la idea de que los niños en condiciones de vulnerabilidad crean, mediante la cultura del trabajo, la idea de valor y responsabilidad, evitando por consiguiente caer en la droga o en la delincuencia”.

Por el contrario, la docente insiste: “todo tipo de trabajo al que un niño sea sometido genera un desgaste físico y psíquico, lo que afecta normalmente su rendimiento escolar y se traduce en repitencia, sobreedad para el cursado y abandono de los estudios en la mayoría de los casos”.

En el Artículo 33 de la Constitución de Salta se establece que «el Estado asegurará la protección de la infancia, cubriendo sus necesidades afectivas, ambientales, de educación, salud, alimentación y recreación».

TIPOS DE TRABAJO INFANTIL

Se considera toda actividad económica o estrategia de supervivencia, remunerada o no, realizada por niños y niñas menores de 16 años.

1: Actividad económica para el mercado: genera bienes y servicios que tienen valor económico en el mercado (venta ambulante, taller textil o en la construcción).

2: Actividad para el autoconsumo: producción de bienes primarios para el consumo del hogar (ayuda en la construcción o arreglos en el propio hogar, cuidado de la huerta o de animales)

3: Actividad doméstica intensa: tareas de limpieza, cocina o arreglos de la casa, así también como el cuidado de hermanos o alguna persona que vive en el hogar. La intensidad de estas tareas se establece de acuerdo con la dedicación horaria

LUCRECIA MILLER / FUNDACIÓN PAPIS

La figura del Defensor del Niño es urgente

Histórica activista por los derechos de los niños y titular de la Fundación Papis, Lucrecia Miller insiste en que la problemática de los menores está “completamente invisibilizada en nuestra provincia”.

En diálogo con El Intransigente, reclamó que en Salta desde hace años viene postergada la puesta en vigencia la Defensoría del Niño: “se trataría de un organismo autárquico necesario para visibilizar las problemáticas y proponer soluciones y abordajes concretos a los flagelos que atraviesa la infancia salteña”.

Miller asegura que “más allá de las medidas de emergencia, es necesario impulsar políticas de Estado en función de una infancia que se encuentra desprotegida”. En ese sentido, propone que se trabaje de manera multidimensional en la construcción de una red de contención social, en la que intervengan las familias, las escuelas y las ONGs, además del Gobierno.

FEDERICO ALEJANDRO DE SINGLAU

¿Una situación ignorada?

En un artículo publicado por la Universidad Católica de Salta sobre “La situación de los Derechos del Niño”, el docente e investigador Federico de Singlau cuestiona que “en el caso particular de la provincia de Salta, se evidencia la ausencia de políticas públicas dirigidas específicamente a paliar la situación de calle”.

Entre las conclusiones, de Singlau plantea: “la inexistencia de datos oficiales al respecto, o su falta de publicación por los motivos que fueren, nos llevan a preguntarnos si ello se debe a que se trata de una problemática que ya fue superada por la sociedad salteña, o si la situación de los niños, niñas y adolescentes que la padecen es ignorada, deliberadamente o no, por quienes debieran atenderla”.

Por último, el docente e investigador advierte que “los déficits alimentarios, la insalubridad del medio ambiente o la carencia de estímulos en la primera infancia tienen una fuerte incidencia negativa para el desarrollo cognitivo de niños y niñas, condicionando a futuro el ejercicio de los derechos básicos para el desarrollo de su máximo potencial, y determinando situaciones de deserción escolar, propensión a enfermedades y otros riesgos sociales”.

VERÓNICA FIGUEROA

Qué hacer ante un niño en situación de calle

La ministra de Desarrollo Social de la Provincia, Verónica Figueroa, informó que en Salta se encuentra activo un protocolo de acción para tratar cualquier situación de vulneración que puedan estar atravesando un menor de edad.

En ese sentido, pidió que “cuando una persona vea a un niño en situación de calle debe llamar automáticamente al 911”.

Figueroa recordó la existencia de la Línea 102, la cual consiste en un servicio telefónico gratuito que funciona las 24 horas, todos los días del año como una herramienta de consulta, prevención, promoción y protección de derechos, donde las niñas, niños y adolescentes podrán acudir ante situaciones que vulneren o amenacen sus derechos.

Si bien los destinatarios de la línea son prioritariamente los menores, también está abierta para familiares o referentes que requieran orientación para garantizar o restituir derechos vulnerados, instituciones públicas, privadas y organizaciones sociales.

Por último, la ministra de Desarrollo Social resaltó que en breve empezarán a trabajar en conjunto con la cartera de Seguridad para mejorar el sistema de contención de menores en situación de riesgo, que incluyan guías de intervención en los distintos casos.