(SALTA).- La Corte Federal de Australia rechazó los intentos de Rio Tinto y BHP, las dos mineras más grandes del mundo, de frenar dos demandas colectivas por acoso sexual sistémico y discriminación por sexo en sus yacimientos.
Las presentaron mujeres que trabajaron en esas operaciones entre 2003 y comienzos de 2024, y abarcan 55 sitios de Rio Tinto y 57 operaciones y proyectos de BHP. El fallo se conoció el 23 de octubre y obliga a ambas compañías a pagar las costas de las demandantes, según publicaron medios especializados de ese país.
Rio Tinto había cuestionado la legitimación de la mujer que representa al grupo de trabajadoras, y el tribunal rechazó ese planteo. Los jueces eliminaron dos reclamos puntuales, vinculados a represalias personales y a agresiones sexuales contra integrantes del grupo.
Según el fallo, esos reclamos no formaban parte de la queja original ante la Comisión Australiana de Derechos Humanos. Sin embargo, los jueces mantuvieron el reclamo por hostigamiento, que seguirá su curso. La decisión deja a la minera anglo-australiana frente a un juicio que pondrá bajo la lupa más de dos décadas de su cultura laboral.
BHP intentó otra estrategia. Sostuvo que existía una «enorme disparidad» entre 57 sitios a lo largo de 20 años y que, por lo tanto, los casos no podían tramitarse en una sola acción colectiva.
El tribunal tampoco le dio la razón. Solo ordenó quitar algunos párrafos sobre negligencia, con permiso para volver a presentarlos, y ajustar la definición del grupo de demandantes. Las partes tienen plazo hasta el 6 de noviembre para pedir cambios en las órdenes dictadas por la Corte.
No es la primera vez que estas empresas quedan expuestas por lo que ocurre en sus campamentos. En febrero de 2022, una revisión externa encargada por la propia Rio Tinto reveló que el 28% de sus trabajadoras había sufrido acoso sexual.
El mismo informe registró que 21 mujeres denunciaron violaciones, intentos de violación o agresiones sexuales en los cinco años anteriores. Su entonces director ejecutivo, Jakob Stausholm, admitió: «Esta no es la clase de empresa que queremos ser». Un año antes, BHP había reconocido el despido de 48 trabajadores por acoso sexual en sus minas remotas.
Silencio en los campamentos argentinos
Rio Tinto es hoy una de las mineras con mayor presencia en el norte del país. Desarrolla el proyecto de litio Rincón, en Salta, con los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), y opera Fénix y Sal de Vida, en Catamarca, y Olaroz, en Jujuy.
Según medios locales, además le confirmó al gobernador jujeño Carlos Sadir que en 2027 comenzará a desarrollar una planta piloto en el salar de Cauchari. BHP, en tanto, es dueña junto con la canadiense Lundin del proyecto de cobre Vicuña, en San Juan, que el Gobierno presenta como la mayor inversión privada de la historia argentina.
Se trata de operaciones en la Puna y la cordillera, con campamentos aislados a gran altura, turnos rotativos de varios días y una dotación mayoritariamente masculina: según datos oficiales, las mujeres representan apenas el 13% del empleo minero formal del país.
Son condiciones similares a las que en Australia derivaron en estas denuncias. Sin embargo, no se conocen datos públicos sobre cuántas denuncias por acoso reciben estas compañías en sus operaciones argentinas, qué protocolos aplican ni cómo se resolvieron esos casos.
Tampoco hay información oficial de las áreas de Trabajo de Salta, Catamarca, Jujuy y San Juan sobre controles específicos dentro de los yacimientos.
El contraste es evidente. Mientras el Gobierno nacional y las provincias compiten por mostrar anuncios de inversión y cifras de empleo, lo que ocurre dentro de los campamentos queda fuera de la discusión pública.
En Australia, las denuncias de las trabajadoras obligaron a las empresas a encargar revisiones, despedir empleados y ahora a enfrentar a la Justicia. En la Argentina, donde las mismas compañías llevan adelante proyectos con beneficios fiscales garantizados por tres décadas, la pregunta sigue sin respuesta: quién controla lo que pasa adentro de las minas.






