SALTA (Redacción) – Teresa Ovejero es la flamante presidenta de la Corte Suprema de Justicia de Salta fue entrevistada por un medio local el viernes pasado después del acto oficial. Tiene 28 años de carrera judicial, tiene cinco hijos y es la primera mujer en ocupar un cargo ejecutivo en la Provincia de Salta. Habló sobre su vida personal, la problemática y formación en cuestiones de género y sobre los plazos de duración de los mandatos de los jueces.
Comenzó hablando sobre su vida personal, su rol como madre y cómo combinó su carrera profesional con la familiar. Teresa Ovejero contó que «una como mujer, tal vez, tiene que hacer un esfuerzo mayor, pero se puede. Tengo cinco hijos, que nacieron en cinco años exactos, porque se llevan un año cada uno y que, cuando nacieron, yo ya era secretaria electoral, ya trabajaba mucho tiempo. Pude hacer mi carrera, pude criar mis hijos.» En este sentido, expresó un deseo: «Quiero que las mujeres compartan mi orgullo como una realidad de que se puede, se puede hacer todo y romper el techo de cristal» y se comprometió en luchar para lograrlo a través de acciones positivas.
Luego se refirió a la problemática de la violencia de género y los femicidios en Salta. Teresa Ovejero reconoció que la Justicia necesita más estructura para atender estos casos y que los hechos que llegan a los tribunal son los consumados. La presidenta de la Corte anticipó que «estamos trabajando dentro de lo que es la modernización del Poder Judicial también con la mirada de género. Nosotros tenemos que capacitar al personal, los magistrados, a todos, que tengan una mirada de género en todo momento… es decir, el trabajar con mirada de género en el Poder Judicial es fundamental», afirmó la jurista.
En esta línea, reconoció que todo el personal judicial se está formando en la temática de género con el programa que deriva de la Ley Micaela. «Recomiendo a quien no lo haya hecho que lo haga porque es muy útil y muestra situaciones que tal vez uno no las tenía pensadas», expresó la flamante presidenta de la Corte salteña. Además, admitió que «lo que tenemos que hacer es que esa mujer que llega a la Justicia encuentre una respuesta, primero que encuentre quién la atienda, quién la atienda bien, y quién la atienda con esa perspectiva de género».
También se refirió al hecho de que hoy todo pasa por la mano de la Justicia y eso complejiza el trabajo a realizar en este organismo estatal. «El tema de que se haya judicializado tanto y que no haya ido creciendo la cantidad de juzgados de acuerdo a la población y a la conflictividad hace que cada vez tengamos más trabajo, y que cada vez sea más el esfuerzo que desde el Poder Judicial se debe hacer para poder sacar adelante las causas que llegan a resolución», explicó Ovejero.
Finalmente, reconoció que se está trabajando con la digitalización de la administración judicial y cerró refiriéndose al plazo de los magistrados. «Creo que es importante la estabilidad del juez, pero es importante no por un privilegio que tenga que tener el juez de ser estable, sino por una garantía que tiene que tener la sociedad de que ese juez está con la tranquilidad en el cargo para abocarse a su sentencia y a resolver sus problemas. Ese tiene que ser el motivo por el cual esto pueda modificarse. El juez tiene que tener una estabilidad», concluyó la primera presidenta en la historia de la Corte provincial.