SALTA (RedacciĂłn) – Uno de los grandes focos de disputa polĂtica a nivel nacional es la ProcuradurĂa General de la NaciĂłn y es que por el momento no cuenta con un jefe que ocupe el máximo cargo de manera titular. La fuerte interna generada a travĂ©s del Gobierno Nacional imposibilitĂł que su candidato, Daniel Rafecas, se quede con un lugar muy importante para los problemas judiciales del frente oficialista.
Actualmente, Eduardo Casal está al frente de la ProcuradurĂa General de la NaciĂłn, quien tiene un fuerte rechazo por parte del oficialismo y es duramente criticado. A la dura interna en este Ăłrgano judicial se le agrega otro problema de gran importancia. En las fiscalĂas hay un 40% de los cargos vacantes, esto se da manera similar en los juzgados federales y nacionales.
Eduardo Casal ocupa el cargo de procurador general desde noviembre del 2017 cuando presentĂł su renuncia Alejandra Gils CarbĂł. A pesar del intento de cambiar al titular de esta cartera, desde el Gobierno nacional no se logrĂł el objetivo de designar a uno propio y más cercano polĂticamente. El Programa de Acceso a la Justicia y Apertura del Poder Judicial presentĂł un informe denunciando que más del 40% del Ministerio PĂşblico Fiscal están vacantes y que no se convocan a concurso para cubrirlos.
Concretamente, los datos presentados confirman que de las 334 fiscalĂas habilitadas hay 123 que tienen sus cargos sin cubrir. Asimismo, hay 8 cargos con vacantes que forman parte de fiscalĂas no habilitadas, 14 que pertenecen a fiscalĂas internas de la ProcuraciĂłn y 8 a cargo de investigaciones administrativas. «El análisis de las convocatorias efectuadas en los Ăşltimos 10 años da cuenta de un panorama preocupante que no se limita a los Ăşltimos años», detalla el informe.
El mismo fue expuesto ante el procurador Casal y le objetaron «el gran perjuicio social que genera las vacancias en las fiscalĂas». Detalladamente, una de las consecuencias es que «en la práctica, la mayorĂa de las fiscalĂas cuyos titulares se encuentran vacantes están ocupadas por otras u otros fiscales que, de esta manera, deben descuidar el trabajo que tienen en sus cargos de origen para el que fueron nombrados», indica y que esto repercute en los que los juicios orales se retrasan si tienen que intervenir ante más de un Tribunal.
Desde la ProcuraciĂłn se defendieron explicando que desde el 2017, con el cambio de procurador y de reglamento interno, se permitĂa seleccionar a dedo a los magistrados y no por concurso. Por otro lado, resaltaron que la «modificaciĂłn del rĂ©gimen de impuestos a las ganancias y jubilaciones» implicĂł que haya «más jubilaciones y por ende en más vacantes. Asimismo, destacaron que por la pandemia se retrasaron los concursos que estaban en trámites.







