SALTA (Redacción) – Alan Nahuel Arias y María Del Valle Guaymán son dos jóvenes que asesinaron a un señor de 89 años y por el ahora irán a prisión bajo la condena de perpetua por este homicidio en Salta. Los condenados habían intentado robarle a Bernabé Fortunato López, de 89 años, cuando estaba sentado en la vereda de su casa y que por los golpes recibido falleció casi un mes después producto de hematomas internos.
Fue la Sala IV del Tribunal de Impugnación que no dio lugar a los recursos requeridos por casación de los defensores de Arias y Guaymán. La parte defensora ponía en duda la participación de María del Valle en el homicidio, es decir, ponían en duda la valoración de la prueba, como el cambio de calificación por robo agravado y por lesiones agravadas, robo calamitoso o bien homicidio en ocasión de robo.
Además, también puso en duda la supuesta culpabilidad de Arias en el homicidio del anciano ya que el condenado no habría comprendido la gravedad de sus actos y la posibilidad de prisión perpetua aplicada. Quienes analizaron cada uno de los cuestionamientos por parte de los abogados defensores fueron los jueces Guillermo Polliotto y Luciano Martini. Fallaron en contra de ambos y fueron puestos tras la reja.
Al momento de disponer la condena se comprobó que el 21 de diciembre del 2018, los acusados estaban circulando por las inmediaciones del domicilio del jubilado, quien estaba sentado en la puerta de su casa hasta que fue abordado por Guaymán y luego por Arias e hicieron que ingrese a la vivienda. A base de golpes y amenaza de muerte, los malhechores le exigieron que le entregue dinero y le colocaron un trapo en el cual con el cual produjeron su ahorcamiento. La victima falleció 26 días después.
«No caben dudas que el Tribunal de Juicio ha efectuado una correcta valoración de la prueba y una acertada reconstrucción de los hechos que permiten concluir, con el grado de certeza que se requiere en esta instancia, que los acusados deben responder por los hechos juzgados, no siendo los agravios expuestos por sus defensas más que una mera discrepancia personal con el resultado de esa valoración», sentenciaron los jueces.