SOCIEDAD

Ayer endurecieron la cuarentena, pero la city salteña colapsó peor que nunca

En medio del aislamiento preventivo obligatorio, el desborde de las entidades bancarias significó el colmo de las contradicciones. Abuelos amontonados y el microcentro desbordado

Filas de jubilados en las puertas de los bancos en medio de la pandemia

SALTA (Redacción) – En todo el país la gente se pregunta si lo que hicieron con los abuelos y los beneficiarios de la AUH  fue un error o un plan diseñado adrede. ¿A nadie se le ocurrió pensar que se sería un despropósito liberar el cobro masivo para millones de abuelos no bancarizados y concentrarlo en una sola mañana?

La escena, que se repitió en decenas de bancos de todo el país, fue indignante. Decenas de miles de abuelos agolpados en las puertas de las entidades financieras, haciendo colas de hasta 15 cuadras. Algunos se descompensaron y tuvieron que ser asistidos por el SAME. Otros, después de esperar durante más de 8 horas, se volvieron frustrados ante la imposibilidad de cobrar.

La situación de desborde que hubo en la mayoría de los bancos del país significó para muchas personas tirar por la borda todo el esfuerzo que se viene realizando desde que inició la cuarentena.

En Salta, el colapso en los bancos que pagan a jubilados no es una novedad: de hecho, es una triste realidad que se sucede mes a mes. Pero en esta oportunidad, en medio de la cuarentena, el desborde de las entidades bancarias significó el colmo de las contradicciones.

Ni hablar del riesgo epidemiológico al que quedaron expuestos tanto los jubilados como los trabajadores de los bancos y los beneficiarios de la AUH.

Lo que se vio en la city salteña, con cuadras y cuadras de personas intentando llegar al banco, contrasta radicalmente con lo que viene predicando el Gobierno provincial desde hace semanas.

Incluso, este jueves, el gobernador Gustavo Sáenz firmó un decreto para endurecer las medidas de aislamiento preventivo obligatorio.

En el texto, que fue rubricado por todos los ministros, se establecieron duras multas y sanciones (adicionales a las ya promovidas por el Gobierno Nacional) para quienes violen la cuarentena.

A partir de esta semana, la Policía puede arrestar a discreción a quienes considere infractores por hasta 60 días. Además, los efectivos podrán confiscar vehículos en los que se desplacen durante dos meses.

Sin embargo, nada de esa rigurosidad quedó efectivizada en la práctica. Al menos no es lo que se vio hoy en el centro de la ciudad.

El papel del Ministerio de Seguridad y la Policía frente al colapso en los bancos salteños fue completamente pasivo. Se evidenció además la carencia de un operativo previamente estudiado y diseñado, articulado con otros organismos, que pudiera prever lo obvio, lo que terminó pasando. Tampoco se advirtió una guía de procedimiento para encausar la situación ante el desborde, los efectivos policiales afectados a las guardias de los bancos no sabían cómo actuar.

Cierta responsabilidad en este día de desborde en plena cuarentena también comparte la Municipalidad, cuyas autoridades podrían haber contribuido a mejorar el tránsito, la logística y la organización del espacio público durante el masivo día de cobro.

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