Arte Decorativo - Foto: FanPage "Quimera"

Arte decorativo: una posibilidad de empoderamiento personal y profesional

Arte Decorativo - Foto: FanPage "Quimera"

Fernanda López es la cabeza de esta propuesta que nos anima a poner manos a la obra y transformarnos a través del arte
<a href="https://salta4400.com/cultura/2020/02/07/arte-decorativo-una-posibilidad-de-empoderamiento-personal-y-profesional/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2020-02-07T16:09:54-03:00">febrero 7, 2020</time><time class="updated" datetime="2020-02-07T16:09:55-03:00">febrero 7, 2020</time></a>

Que el arte es una de las mejores terapias para la trilogía: mente, cuerpo y  alma, no caben dudas. Todo aquel que es interpelado por la expresión artística, encuentra en ella una filosofía de vida con tantas recompensas como satisfacciones. Fernanda López, es una embajadora del lenguaje artístico, que pone su talento y sabiduría al servicio de otros. En este caso nos abre las puertas de su taller “Quimera”,  ubicado en calle Bolívar 361, donde se lleva a cabo el Curso de Puntillismo, entre otros talleres de Arte Decorativo. Conversamos con ella.

Fernanda López es madre y esposa, le gusta definirse a sí misma como una “autodidacta de toda la vida”. Una mujer multifacética y todo terreno que reparte sus tiempos para darse todos los gustos, mimos y cumplir sus sueños día a día. Formalmente, es agente civil con formación contable y administración para el Instituto de obra social del Ejército argentino, con 20 años de servicio en la administración.  Además, es Gestora en calidad de la gestión.

El resto de su tiempo lo dedica a darle rienda suelta a su mayor emprendimiento, en el cual ha volcado la teoría y la praxis aprendida mientras cursaba la Tecnicatura en Técnicas mixtas en Pintura decorativa, avalada por el conservatorio Mabel Blanco. “Quimera”, un proyecto ideado para compartir experiencias con la comunidad, podríamos decir es su gran lugar en el mundo.

Fernanda tiene claro desde el momento uno que su misión es hacer algo con significado, dejar huella. Precisamente, el nombre de su atelier responde a una premisa clara, cortita y al pie: “La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante”. Por ello, a través de la pintura se propone generar un espacio de formación, encuentro, intercambio, sanación, reflexión y ocio.

“Es un momento para encontrarnos con nosotros mismos. Encontrarás un espacio donde podrás aprender muchas técnicas dentro de la pintura decorativa y el bordado, tales como: Técnicas mixtas. Reciclados y Bordado, Tapicería básica y Macramé. El arte de crear con nuestras manos es una manera de transformarse. Es un pasatiempo anti-estrés, una forma de relajación ante la ansiedad propia de  estos días tensos que vivimos”, explica.

La creatividad es la llave

Luego de cuatro años, tras sufrir una perdida irreparable de un ser querido, Fernanda hizo caso al pie de la letra a la sugerencia de su terapeuta, sin saber que se convertiría en su flotador dentro de un mar turbulento, y más tarde, una revelación mayúscula. “Me planteó la posibilidad de retomar las habilidades de mi ser creativo a través de mis manos para encontrar un cable que libere tensiones y devuelva la alegría a mi ser”, recuerda.

En lo que se resultó ser un viaje de ida, se encontró buscando nuevas y sanadoras experiencias, sin títulos, que hablaban de sí misma, la nutrían por dentro, mientras se abocaba a brindar  un camino empapado de calidad y amor, ganas e ilusión. “Nunca creí en fórmulas mágicas, simplemente aprendí a vivir mejor dando lo mejor de mí”, asegura Fer.

Me animaría a decir que la ecuación exacta no, pero la magia sí existe, y yace en las decisiones que tomamos y las aventuras que elegimos correr.  “Con la ayuda de mi familia, la cual  siempre acompaño mis ideas, planificando durante muchas horas un servicio que brinde luz, decidí lanzar mí primer proyecto para enseñar a bordar con una didáctica diferente, ayudando a otros de igual manera que lo hice conmigo. Mi objetivo al emprender fue enseñar a valorar el trabajo creativo”, analiza.

Fernanda hizo de su historia un ejemplo. Aprendió a sanar con otros y a través de otros. Le puso el cuerpo al vaivén de la existencia y se aferró al arte como un remedio indispensable, como bien lo dice ella “con sus manos bordando sueños”. Así fue como el puntillismo la conquisto a primera vista. Fernanda no se resistió,  a cuesta de los sacrificios propios de todo emprendedor.

Después de casi dos años, el proyecto tomaba ritmo, sin prisa pero sin pausa, con buenas sensaciones y muy buenas repercusiones. “Las devoluciones de las personas que pasaron por mi Quimera, fueron el motor para seguir evolucionando. Ahora, debo decir que la experiencia es más que positiva y eso me brinda calor en las venas”, asevera, con la frente en alto y el corazón que explota.  

Con la ilusión de concretar los sueños como faro y el empuje constante de su esposo, Fernanda logró viabilizar nuevas direcciones para su emprendimiento, hasta llegar a otras tres provincias. Salta: Gral Güemes y Tartagal;  Jujuy: El Carmen y Palpalá; y Tucumán Capital. En pleno auge, disfruta del estreno de su nuevo atelier y emprende nuevamente para enriquecer aún más un servicio que la gente elige fecha tras fecha, con fidelidad y entrega.

Para muestra basta un botón y aquí los hechos hablan por sí solos. “Es todo un desafío y creo haberlo conseguido. Hoy estoy orgullosa de ver el crecimiento de muchas de mis alumnas que se abrieron camino como artesanas, cada quien con su impronta e identidad. Es necesario remarcar la importancia de capacitar a quienes ya desempeñan oficios artesanales también”, profundiza.

Paso a paso, punto por punto

Si hacemos foco en la palabra, podemos deducir que el puntillismo se apoya en el concepto del punto.  Pero, hagamos un parate. El puntillismo no es poner puntos y nada más. “Es un mundo sin fin para crear. Es una de las técnicas artísticas más innovadoras para los amantes del arte; tiene la capacidad de transmitir emociones a través de la descarga de puntos y el efecto que se crea con el uso del color, capturando la atención del espectador”, asegura.

“La técnica del puntillismo es una representación del arte, de la creatividad del individuo, así  como lo es bordar, en el caso del bordado mexicano. Es una actividad beneficiosa para nuestra salud física y mental; nos obliga a pensar continuamente solo en el presente, empezando por el tipo de hilos que vamos a usar, el diseño que haremos, las agujas que necesitaremos, etcétera”, agrega.

Vale decir que la técnica de bordado mexicano se caracteriza por ser colorido y armonioso, sus diseños generalmente son flores y hojas, líneas, figuras geométricas y su temática de diseño siempre es en relación a lo natural. Además, aporta importante colorido en prendas de vestir, accesorios, almohadones, banqueta y pie de cama de cama.

En este marco, el taller está destinado para todas las edades, y es de aplicación versátil, un lugar dónde aprenderán una variedad de puntos que permitirán realizar diseños propios. Asimismo, resulta un espacio para ser feliz creando. “En cada taller o seminario busco activar el poder de potenciar las habilidades en casa una de mis alumnas; muchas personas no saben que su potencial está dormido y esto puede motivarlos a ser posibles artesanos”, advierte.

El arte del emprendedurismo: una alternativa genuina que le hace frente al mercado tradicional

¨El mercado capitalista nos enseña que si un objeto puede ser vendido como arte, es arte. Esta descripción, culturalmente cínica, obscurece una realidad mucho más profunda”. Con esta frase, Fernanda deja en claro su motivación y su  misión, correspondiéndose con sus valores, sus códigos y su sentir.  “Mis trabajos son muestra del sentir de mí espíritu, donde se plasman emociones, caracterizadas por el mensaje del poder ser auténtico”, reflexiona.

La cultura local se nutre con nuevas artistas que emergen enriqueciendo y matizando la oferta, animando a la comunidad a expandir sus horizontes y valerse de perspectivas y lenguajes innovadores.  “Las personas buscan hacer cosas novedosas y por eso buscan tener nuevas experiencias con lo desconocido y rico visualmente, sobre todo por la calidad”, advierte.

En este sentido, el rubro del emprendedurismo cobra valor en nuestra geografía, con más y mejores adeptos que se lo juegan todo, trabajan sus sueños y se encargan de pulir sus pasiones.  Bien lo dice Fernanda, como portavoz de tantísimos referentes, el sector es una semilla que no deja de crecer. “Hay mucho capital humano con ambiciones de crecer y crear”, subraya.

Aun así queda mucho por hacer en materia de gestión social cultural. Esperanzas e ideas las hay a doquier, no así verdaderas y contundentes acciones. “Faltan recursos que sean provistos por el Estado para no morir en el intento. Si bien se observa mucha capacitación, no son alcanzados todos los emprendedores. Mi trayectoria en Gestión de Calidad me enseño cuál era mi objetivo, el cual es planear, ejecutar, orientar y administrar  mi trabajo de manera tal que los clientes estén conformes con los productos y/o servicios que brindo”, analiza.

“Siempre hay cosas nuevas para aprender, como lo es la capacitación sobre redes sociales, tan necesaria para el crecimiento. También es duro económicamente si no hay un respaldo. Los microcréditos tienen un buen fundamento pero en estos tiempos el crédito que se ofrece, no cubre las necesidades y hacen falta muchos recursos que el Estado debe proveer para ayudar a emprendedores jóvenes y en pleno crecimiento”, concluye Fer, una soñadora sin techo ni imposibles, persistente y entusiasta.

¡Datos importantes!

Desde “Quimera” nos proponen  realizar Workshops de Bordado Mexicano y Peruano; Workshops de Puntillismo; Workshops de Decoupage; Venta de bordados y espejos. Cabe señalar que los talleres incluyen los materiales para cada proyecto.  Particularmente, el curso de puntillismo se realiza los jueves y sábado por la tarde, y la especialización cuenta  con certificado. Para mayores consultas y reservas el público puede comunicarse al siguiente teléfono: 3874886980